En el Senado, la tensión se centra en la definición de una moción de censura contra el jefe de gabinete, Manuel Adorni. La disputa radica en si se debe aplicar la mayoría absoluta, como indica la Constitución Nacional, o si se requiere el voto de dos tercios de los presentes, según el reglamento interno.
La semana pasada, en labor parlamentaria, se firmó un acta acordando respetar la Constitución, con la rúbrica de Patricia Bullrich. Sin embargo, el oficialismo ahora busca modificar estas condiciones, argumentando la postura de Camau Espínola sobre tratar el tema "sobre tablas" y requerir dos tercios de los votos.
El kirchnerismo, a través de José Mayanz, se niega a participar en nuevas reuniones, argumentando que lo acordado la semana pasada es vinculante. El oficialismo, junto al PRO y la UCR, busca dilatar la definición hasta el 2 de julio, fecha en que Adorni debe presentar su informe de gestión ante el Congreso.
Se anticipa que la decisión podría definirse en el recinto, ya que el oficialismo podría no contar con las mayorías necesarias para modificar lo previamente acordado. La situación se desarrolla en paralelo a otros escándalos y al contexto del mundial, que desvían parcialmente la atención mediática.