La situación de escasez de GNC en La Plata se repite año tras año, generando largas filas y afectando la rutina de los trabajadores. Adrián Salonia, presente en el lugar, constató que la situación es similar o peor que la del invierno anterior.
Los conductores, muchos de ellos trabajadores de reparto, pasan horas en la fila con la esperanza de poder cargar sus vehículos. Algunos, resignados, incluso se acuestan a dormir mientras esperan, evidenciando la magnitud del problema y la falta de soluciones efectivas.
La única estación de servicio que carga en la zona genera aún más concentración de autos, lo que prolonga las esperas. La incertidumbre sobre cuándo se normalizará el suministro y la preocupación por la continuidad del trabajo son los principales temores de los afectados.