La corrupción en el sistema de reclutamiento militar tailandés permite que jóvenes adinerados evadan el servicio a través de sobornos, generando desconfianza en las instituciones. El Partido Popular es una de las pocas formaciones políticas que abordan este problema.
El dinero facilita la evasión del sorteo militar, mientras que jóvenes de bajos recursos como Thorn deben cumplir con su deber, a pesar de la preocupación por las duras condiciones del servicio y la situación de guerra actual.