Se debate la posibilidad de que Manuel Adorni se acoja a la ley del arrepentido, ante el temor de que la justicia lo investigue por entorpecer una causa judicial. Se menciona que su abogado, Matías Ledesma, tiene experiencia en estos casos.
Se relata un antecedente similar con el caso de Españolo, quien fue apartado de su cargo y se le asignó un abogado para que colaborara con la investigación. Se sugiere que Adorni tomó nota de esta situación y buscó protegerse.
El hermano de Adorni, Francisco, habría amenazado con que la caída de Manuel implicaría la caída del gobierno, lo que explicaría la reticencia a apartarlo del cargo a pesar de las sospechas de corrupción.
Se cuestiona la estrategia de Adorni de confesar delitos, argumentando que esto debería llevar a su destitución. Se especula que el gobierno teme que Adorni revele información comprometedora sobre el presidente y su hermana.