Un auto es empujado por otro porque se quedó sin gas, evidenciando la crítica situación de escasez del combustible para los choferes de aplicaciones.
El conductor afectado lleva más de tres horas esperando para poder cargar, lo que le impide trabajar y generar ingresos para su hogar.
La situación genera gran frustración y preocupación entre los trabajadores del volante, quienes dependen del vehículo para su sustento diario.