Un pasajero del tren Sarmiento relata las precarias condiciones en las que viaja, llegando incluso a dormir en las formaciones debido a la falta de un lugar donde estar. El entrevistado señala que el mantenimiento del servicio es un "espectáculo", sugiriendo de manera irónica que es deficiente.
El pasajero, que pasa mucho tiempo en los trenes, inclusive durmiendo en ellos, describe su conocimiento de las distintas líneas como la del "Sarmiento" y la "100" (roja). Añade que tiene que comer en paraderos, pero que al menos puede "llevarlas" (presumiblemente refiriéndose a pertenencias o a sí mismo).