Se presenta el "guiso a la cazadora", un plato tradicional polaco que originalmente se preparaba con carnes de caza y era consumido por la realeza y cazadores.
Debido a los costos y la popularidad, el guiso evolucionó incorporando chucrut (repollo fermentado) como ingrediente principal, reemplazando parcialmente las carnes de caza. Esta adaptación lo hizo más accesible y popular, siendo una comida ideal para el invierno debido a la durabilidad del chucrut.