Arturo Puig es celebrado por su "facha increíble" a pesar de su edad, manteniendo un estilo de caballero clásico argentino con un aire contemporáneo. Se destaca su elección para protagonizar una campaña que revaloriza la sastrería clásica.
Se le describe como sobrio, elegante, refinado y atemporal, con una temporalidad que evoca el clasicismo. La campaña, realizada con actores de siempre, es vista como una excelente idea.