Se debate sobre el impacto de la comunicación en la percepción pública de la gestión gubernamental, especialmente en relación con la figura de Adorni.
Se argumenta que, a pesar de los esfuerzos de comunicación, la palabra Adorni se ha asociado con la corrupción en la sociedad argentina, y que esta percepción es difícil de cambiar.
Se señala que la gente espera una reacción de la justicia ante las presuntas irregularidades, más allá de las acciones del Congreso o del gobierno.