Se cuestiona la falta de historia clínica y la ausencia de análisis médicos como ecocardiogramas o laboratorios en el caso de Oriana, sugiriendo una negligencia en su atención médica.
Se menciona que seguir defendiendo a ciertas personas, como en el caso de Farro, puede ser perjudicial si no se tiene la información completa o si se omiten pasos cruciales en el cuidado de la salud.