Un nuevo caso de inseguridad sacude Lanús. Débora, una tatuadora a domicilio, fue víctima de un robo mientras se detenía en su moto para chequear una dirección. Los delincuentes la abordaron y le sustrajeron el vehículo.
Sin embargo, la moto contaba con un dispositivo de seguridad: una cinta electrificada que, al ser activada a distancia por Débora mediante una pulsera, provocó que los asaltantes perdieran el control y no pudieran huir con el rodado. El sistema, conocido como "shock bag" y originario de Uruguay, aplica una descarga de 6.000 voltios.
A pesar del susto inicial y de que la moto terminó en el taller, Débora logró recuperar su vehículo gracias a la efectividad del dispositivo. El hecho, que ocurrió en Lanús, resalta la creciente preocupación por la inseguridad y las ingeniosas medidas de autoprotección que los ciudadanos se ven obligados a tomar.