Débora, una tatuadora de San Martín que se moviliza a domicilio en moto, ha sido víctima de robo en cinco ocasiones. A pesar de ello, no considera dejar de usar moto por la independencia y rapidez que le proporciona.
Tras el último robo, donde recuperó su moto gracias a un dispositivo de seguridad, debió llevarla al taller porque se trabaron los cambios. Aún así, pudo continuar con su trabajo y llegar a tatuar a su cliente.