Una mujer logró recuperar su moto de motochorros gracias a un innovador dispositivo eléctrico instalado en el asiento. Al activarlo, el delincuente recibió una descarga de 6.000 voltios, lo que le hizo perder el control y caer del vehículo, permitiendo la huida del ladrón y la recuperación de la moto.
El dispositivo, que funciona de forma independiente a la batería de la moto y se carga en 20 minutos, tiene un alcance de 180 metros. La propietaria, que ya había sido víctima de cinco robos de motos, decidió instalar este sistema como medida de seguridad ante la creciente inseguridad.
Aunque la moto sufrió daños leves al caer, la dueña considera que el dispositivo es una solución efectiva para disuadir a los delincuentes y recuperar sus pertenencias, a pesar de las dudas sobre la legalidad y posibles consecuencias del uso de la fuerza.