El uso del Certificado Único de Discapacidad (CUD) para viajar en transporte público sigue generando controversia debido a la desinformación y la aplicación desigual de la normativa.
Si bien desde Nación se asegura que el CUD es válido y la vinculación a la SUBE es opcional, en la práctica muchos choferes exigen la tarjeta SUBE validada, lo que provoca que personas con discapacidad deban realizar trámites extensos y enfrenten negativas de ascenso.
Se destaca que la opción de vincular el CUD a la SUBE es para quienes así lo deseen, pero no reemplaza la validez del CUD. La situación se complica aún más por la coexistencia de diferentes jurisdicciones y normativas en el transporte público.