Se relata un incidente en la Jefatura de Policía donde la madre de Agostina, Melisa Heredia, se presentó ante el fiscal días después de la desaparición de su hija.
Durante la declaración, Melisa recibió una llamada anónima donde le informaban que ya habían hecho "todo con tu hija" y que "ya está". De fondo, se escuchaba a alguien fingiendo llorar.
Este hecho, ocurrido en plena Jefatura policial, es interpretado como un posible intento de desviar la investigación.