La investigación del femicidio de Agostina se complica con la incertidumbre sobre la procedencia de la sangre encontrada en la escena del crimen. La pericia determinó que no se puede confirmar si pertenece a la víctima, a pesar de las manchas hemáticas que sugieren un corte vital y posterior desmembramiento.
Se plantea la teoría de que la limpieza de la escena fue exhaustiva, incluso con dos lavados, lo que dificultaría la detección de rastros. La falta de certeza sobre la sangre y la complejidad de la limpieza añaden capas de misterio al caso, mientras se continúa trabajando para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades.