Javier Fernández Lima expresa el profundo dolor y la frustración de su familia ante la lentitud de la justicia y la dificultad de que los culpables paguen por el crimen de Diego.
Javier comenta la angustia de su madre, quien a pesar de los años sigue preguntando por Diego y el motivo de su asesinato. Explica que las leyes argentinas dificultan la condena de los responsables, lo que genera un profundo sentimiento de impunidad y dolor en la familia.