La madre de Mayra, imputada por el homicidio agravado de su bebé, defiende la inocencia de su hija y cuestiona la actuación de la familia del padre del niño.
La mujer relata que la familia del padre del bebé se presentó en la comisaría gritando que su hijo era inocente y que solo le pasaban comida al nene. Cita palabras textuales del padre del chico que indican que solo le daban de comer al bebé por un mínimo de humanidad, pero no a la madre.
Señala que su hija estuvo encerrada tres días sin poder salir y sin comer, y que la fiscalía podría considerar que estaba coaccionada, secuestrada o golpeada. La madre insiste en que su hija es inocente hasta que se demuestre lo contrario y que la carátula de homicidio agravado podría ser reevaluada.