Las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, que debían celebrarse en Suiza, fueron canceladas, generando incertidumbre sobre la posibilidad de alcanzar una tregua duradera. El vicepresidente de Estados Unidos, David Vance, también canceló sus planes de viajar a Suiza.
A pesar de la cancelación, el estrecho de Ormuz comienza a mostrar cierta normalidad en el tránsito marítimo, aunque persiste el temor a un nuevo bloqueo. La cancelación del viaje de Vance podría ser beneficiosa para su imagen política de cara a futuras elecciones en Estados Unidos, evitando asociarse con una posible "derrota" en el conflicto.