La cumbre del G7 estuvo marcada por las interacciones de Donald Trump, quien exhibió un comportamiento de liderazgo y rompió protocolos, como al ignorar a Zelensky y al recibir un regalo del canciller alemán. La relación entre Trump y Macron también fue tensa.
Se abordó la guerra en Ucrania, con discusiones sobre el envío de armamento y sanciones contra Rusia. La OTAN busca mantener el apoyo de Estados Unidos en el conflicto.
En el Mar del Norte, un buque ruso disparó contra un velero británico, aumentando la tensión entre Rusia y la OTAN. Además, drones ucranianos atacaron una refinería importante cerca de Moscú, como parte de la estrategia para debilitar las fuerzas rusas.