Las bebidas, como las infusiones, pueden brindar cierta energía, pero su consumo excesivo puede llevar a descuidar la hidratación con agua, generando síntomas negativos para el organismo.
Para una buena hidratación, se recomienda llevar una botella de agua durante la jornada laboral o de estudio, aumentar la ingesta de líquidos en días calurosos, y continuar consumiendo agua incluso cuando bajan las temperaturas.
Además, es fundamental consumir frutas y verduras con alto contenido de agua, ya que son un aporte clave para el buen funcionamiento del organismo.