La escena era de pura adrenalina y esfuerzo. La gente corría desesperadamente para llegar al estadio, buscando refugio del calor agobiante y la sensación térmica elevada. Se especuló sobre la posibilidad de que los buses los dejaran lejos del recinto, obligándolos a caminar largas distancias.
La imagen de personas corriendo, incluyendo extranjeros, se repetía una y otra vez, creando una atmósfera de urgencia y expectación ante el inminente inicio del partido. La gran cantidad de gente y el esfuerzo físico eran notables.