La escena era de una maratón continua, con gente corriendo bajo un intenso calor, superando los 29 grados y una sensación térmica de 31. Los aficionados, muchos de ellos extranjeros, se esforzaban por llegar al estadio a pesar del agotamiento.
Se especuló sobre la posibilidad de desmayos debido a las altas temperaturas y el esfuerzo físico. La gran cantidad de gente corriendo era impresionante, creando una atmósfera de urgencia y desesperación por no perderse el inicio del partido.