Se recomendó el consumo de fibras y granos integrales para mantener estable el azúcar en sangre y evitar picos de insulina, lo que contribuye a reducir el apetito y la ansiedad por comer.
Se destacaron las legumbres (lentejas, garbanzos, porotos) y los cereales integrales (como el arroz yamaní) como alimentos beneficiosos. Se aclaró que las legumbres no engordan por sí solas, sino según cómo se combinen.
Se enfatizó que los alimentos integrales ayudan a mantener estable el azúcar en sangre, previniendo el "picoteo" y la sensación de hambre constante, lo cual es beneficioso para controlar el peso.