Se aborda el caso de Eduardo Constantini, quien busca anular su matrimonio eclesiástico con Elina, ya que él ya estaba casado por iglesia con Teresa Constantini.
Elina desea casarse por iglesia y ser la única "Constantini", mientras que Teresa se compara con Barbara Streisand y afirma que no renunciará a su identidad. Se sugiere que detrás de la anulación hay un interés económico.
Teresa relata experiencias dolorosas, incluyendo la solicitud de un ADN por parte de Elina respecto a su hijo, y expresa sufrimiento por la falta de empatía.