El primer punto del acuerdo definitivo entre Estados Unidos e Irán declara el cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluyendo el Líbano.
Ambos países se comprometen a no iniciar guerras entre sí, a abstenerse de usar la fuerza y a garantizar la integridad territorial y soberanía del Líbano. El acuerdo confirmará el fin permanente de la guerra en todos los frentes.