Se analiza un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, impulsado por Donald Trump, que implica la entrega de fondos a Irán y el levantamiento de sanciones. A cambio, Irán se compromete a liberar el estrecho de Ormuz, facilitando el flujo de petróleo y gas, lo que busca impactar positivamente en la inflación y las próximas elecciones de medio término en EE.UU.
El gran perjudicado de este pacto sería Israel, ya que se incluye un alto el fuego que Israel considera problemático. El acuerdo también estipula el respeto mutuo de soberanía y un convenio final en 60 días. Irán se compromete a no desarrollar armas nucleares, aunque la credibilidad de esta afirmación es cuestionada.
Estados Unidos planea invertir 300 mil millones de dólares en la reconstrucción de Irán y levantar sanciones, permitiendo a Irán exportar libremente sus productos. Irán reafirma su compromiso de no buscar armas nucleares.
El acuerdo incluye el compromiso de Estados Unidos de liberar fondos y activos iraníes congelados. La República Islámica de Irán obtendría beneficios significativos, superando a Estados Unidos e Israel en este pacto.