Las tensiones persisten en Medio Oriente a pesar del acuerdo alcanzado, con Irán amenazando con atacar a Israel si continúan los ataques en Líbano. Esto pone en riesgo el acuerdo y genera incertidumbre sobre su cumplimiento a corto plazo.
La impredecible postura de Donald Trump y la desconfianza hacia Irán complican el panorama. Si bien el acuerdo busca la estabilidad, la escalada de conflictos entre Israel y Líbano, con la posible intervención de Irán, podría hacer fracasar lo pactado y reavivar las hostilidades en la región.