Un testimonio crucial revela detalles sobre la explotación de menores, venta de drogas y prostitución en un bar de Córdoba, presuntamente vinculado al femicidio de Agostina.
La testigo, que trabajaba en el lugar conocido como "Huachitas", describe cómo Soledad Andreani regentaba el local y explotaba sexualmente a menores. El testimonio también señala a Barrelier, principal sospechoso del crimen, como habitué del lugar.
Se investiga la posible conexión entre políticos locales y la habilitación del local, donde se sospecha que operaba una red de prostitución y venta de drogas, con posibles vínculos con la política local.
El fiscal Raúl Garzón busca determinar si este testimonio puede cambiar el móvil del crimen y la implicación de los acusados principales en la causa.