Se introduce el concepto de la tercera persona de la Trinidad: el Espíritu Santo. Se explica que junto al Padre y al Hijo (Jesús), el Espíritu Santo está presente hoy. Se recuerda que Jesús prometió enviarlo al subir al cielo.
Se narra el evento de Pentecostés (Hechos capítulo 2), donde un viento recio y lenguas de fuego descendieron sobre 120 personas, quienes comenzaron a hablar en otras lenguas, entendidas por otros sin haber estudiado dichos idiomas.