Corea del Sur anunció medidas para distender la tensión con Corea del Norte, incluyendo la reducción de la línea de control civil a 10 kilómetros al sur de la frontera militar. El ministro de defensa, Ahn Kyu-bak, informó que esto permitirá a los civiles acercarse hasta 6 kilómetros de la línea de demarcación.
Esta iniciativa se enmarca en la política del presidente Lee Jae-myung, que busca aliviar las tensiones con Pyongyang. Se flexibilizarán restricciones en zonas fronterizas y se permitirá el uso de drones agrícolas. A pesar de estos gestos, Corea del Norte mantiene una postura hostil, recordando que ambos países siguen técnicamente en guerra desde 1958.