El presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, solicitó directamente a Donald Trump, presente en la cumbre del G7 en Ginebra, que contribuya a encontrar una solución pacífica para Corea del Norte, similar a la resolución del conflicto en Oriente Medio.
El ministro de Defensa de Corea del Sur, Ahn Kyu-bak, anunció medidas para distender la tensión con Corea del Norte, como la reducción de la línea de control civil a 6 kilómetros de la frontera militar. Estas acciones se enmarcan en la política de Lee Jae-myung de aliviar tensiones con Pyongyang.
A pesar de estas iniciativas, Corea del Norte mantiene una postura hostil, y ambos países permanecen técnicamente en guerra desde 1958, tras un armisticio que nunca se formalizó en un tratado de paz.