Comerciantes del centro de Buenos Aires expresan su frustración por los cortes de calle que se realizan todos los miércoles, afectando gravemente sus ventas. Los operativos policiales, que incluyen el despliegue de vallas incluso sobre las veredas, impiden el normal tránsito y el acceso a los locales comerciales.
Los comerciantes aseguran que la cantidad de manifestantes, principalmente jubilados, no justifica el enorme operativo de seguridad y los cortes prolongados que pueden durar hasta la tarde. Afirman que las ventas caen drásticamente y que la situación económica ya es difícil, empeorando con estas interrupciones.
Se quejan de la falta de respuesta por parte de las autoridades, tanto del gobierno nacional como de la Ciudad, y piden que se reconsidere la metodología de los operativos para no perjudicar la actividad comercial. Algunos expresan su enojo con el gobierno actual, sintiendo que no gobierna para la gente y que la situación es "insólita" y "de locos".