Las entrevistas callejeras continúan mostrando opiniones divididas sobre si es preferible que Argentina sea campeón del mundo o que mejore la economía. Algunos ciudadanos expresan que la economía nunca mejora y prefieren la copa.
Otros argumentan que la mejora económica es más importante, aunque reconocen la complejidad de la elección y la posible decepción si se pierde una final.