El consumo de carne en Argentina ha disminuido un 6,5% en el último mes, alcanzando el nivel más bajo en más de 20 años. Esta caída se atribuye a la combinación de salarios bajos y el aumento en el precio de la carne.
Por otro lado, los exportadores de carne están beneficiándose de un acuerdo entre el gobierno nacional y Estados Unidos para vender más carne al exterior. Esta situación genera rentabilidad para los exportadores al priorizar la venta internacional sobre el mercado interno.