El precio del barril de petróleo se desplomó casi un 5%, cotizando a 80 dólares, lo que se considera una buena noticia económica. Sin embargo, en Argentina, el consumo de carne ha caído a mínimos de 20 años, registrando 47.5 kilos por habitante al año.
Este descenso se atribuye al aumento de precios de la carne vacuna en comparación con el pollo y el cerdo, cuyos consumos han aumentado un 38.9% y también han tenido alzas en el último año respectivamente. El precio del asado y el vacío supera los 18.000 y 20.000 pesos por kilo, respectivamente.
Ante esta situación, la carne argentina se exporta a Estados Unidos, mientras que el consumo local se vuelca hacia alternativas más económicas como el pollo y el cerdo. Se proyecta que los precios de la carne sigan aumentando, acercándose a los valores internacionales.