María Luján se acerca a Leiva Joyas para cotizar diversas piezas: anillos y un reloj de su madrina, aros "burganes" que compró en free shop, y un ámbar con brillantes de oro rojo y blanco. Explica que al reloj le falta la máquina, la cual fue vendida en su momento.
La tasadora, Yamila, explica que los anillos y el reloj serán cotizados por el metal, mientras que los aros con onix se cotizarán por separado. Se destaca la calidad de las piedras preciosas de los anillos y el doble engarce de oro blanco.