María Elena se presenta para tasar y vender varias piezas de valor familiar: un reloj Rolex de su madre, dos cadenitas y un rosario. El reloj Rolex, con malla combinada, bisel y cuadrante de oro, y cristal de zafiro, se encuentra en buen estado general a pesar de tener el vidrio "un poco encachado". No se dispone de caja ni papeles originales.
Tras la tasación, se le ofrece a María Elena 6.558.800 pesos por el conjunto. Ella considera que es más de lo esperado y le permitiría realizar un viaje postergado. Se acuerda el pago en la modalidad que ella prefiera (efectivo en pesos o dólares, o transferencia).
La clienta expresa su conformidad y comodidad con la atención recibida, destacando la calidez y amabilidad del personal. Se le entregan datos de contacto y se le invita a regresar.