Un cliente acude a una joyería para vender una parte de sus pertenencias, incluyendo la caja de un reloj de su padre y una pulsera de su madre, para poder reparar su equipo de sonido profesional.
El tasador valora las piezas en 3.400.000 pesos, monto que le permite cubrir el costo de la reparación y seguir trabajando.
El cliente prefiere recibir el pago en dólares y la joyería accede a realizar la transacción.