Rusia lanzó un ataque masivo contra Ucrania con cientos de drones y decenas de misiles, causando al menos 10 muertes en Kiev y Kharkiv, e incendios en varios puntos de la capital, incluyendo la Catedral de la Dormición.
En respuesta, Ucrania lanzó drones contra territorio ruso, resultando en tres civiles muertos y daños materiales. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, solicita más presión sobre el Kremlin y mayor apoyo para la defensa aérea de Ucrania.