Rusia lanzó un ataque masivo contra Ucrania, causando al menos 10 muertos en Kiev y Kharkiv, y daños en la histórica Catedral de la Dormición. Según autoridades ucranianas, se lanzaron más de 600 drones y 70 misiles. En Kharkiv, cinco rescatistas murieron combatiendo incendios provocados por los bombardeos.
Ucrania respondió con drones contra territorio ruso, dejando tres civiles muertos. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, pide más presión sobre el Kremlin y apoyo para la defensa aérea. Moscú justifica los ataques como respuesta a "ataques terroristas" ucranianos contra instalaciones petroleras dentro de Rusia.
El ataque a la Catedral de la Dormición, centro de la ortodoxia ucraniana y rusa, ha generado conmoción. Rusia niega responsabilidad, atribuyéndolo a un misil ucraniano, mientras Kiev muestra pruebas de un dron ruso. Este incidente ocurre en el marco de la cumbre del G7, donde Zelensky reclama más apoyo militar para Ucrania.