Se reitera que la relación entre Juana Tinelli y Bautista Acuña, descrita como tóxica, debe terminar definitivamente. A pesar de estar separados, se encontraron en un boliche, lo que llevó a un conflicto que terminó en violencia física.
Se hace hincapié en la necesidad de que ambos, Juana y Bautista, trabajen en sanear esta conflictiva situación de larga data. Se desconoce si hubo violencia física previa por parte de alguno de ellos, pero el conflicto escaló a ese nivel.
Se menciona que la denuncia de Juana, el testimonio del personal de seguridad que no vio el golpe, y la ausencia de heridas constatadas, son puntos clave en la investigación. Bautista se retiró del boliche, lo que se considera una forma de desactivar la situación violenta.