Un tribunal de Oslo condenó a Marius Borjoivi, hijo de la princesa heredera noruega, a cuatro años de prisión por varios delitos, incluyendo violación y violencia doméstica. Borjoivi, quien no forma parte oficial de la Casa Real, enfrentaba 40 cargos que incluían violaciones y infracciones de tráfico.
Fue absuelto de dos cargos de violación pero condenado por malos tratos repetidos hacia una exnovia, además de otras infracciones de tráfico y amenazas. La fiscalía había solicitado una pena máxima de 16 años de prisión.
Las violaciones imputadas habrían ocurrido entre 2018 y 2024. Aunque las presuntas víctimas no presentaron denuncias iniciales, la policía encontró evidencia en los dispositivos de Borjoivi que los llevó a contactarlas. El acusado negó los cargos más graves, aunque admitió haber perdido el control por celos.