Marius Borjoivi, hijo de la princesa noruega, fue condenado a cuatro años de prisión por delitos que incluyen violación y violencia doméstica. El tribunal lo encontró culpable de dos cargos de violación y de malos tratos repetidos hacia una exnovia, además de infracciones de tráfico y amenazas.
Aunque fue absuelto de otros dos cargos de violación, la fiscalía argumentó que las presuntas víctimas estaban inconscientes o incapacitadas para resistirse. El equipo de defensa de Borjoivi solicitó una pena de 18 meses por otros cargos de los que se declaró culpable, como el transporte de 3.5 kilos de marihuana y agresiones físicas.