Alemania cuenta con una cantidad limitada de refugios públicos (579) con capacidad para albergar a menos del 0.6% de su población. Tras la invasión rusa a Ucrania, el Ministerio del Interior alemán ha detenido el desmantelamiento de estos refugios y trabaja en nuevos conceptos de protección civil.
Sin embargo, ante la lentitud de los procesos estatales, muchos ciudadanos alemanes que pueden permitírselo están optando por construir sus propios refugios. Esta tendencia se observa también en otros países europeos cercanos a Rusia, como Noruega, Suecia, Finlandia y los países bálticos, donde la preocupación por la seguridad ha impulsado medidas de preparación civil, tanto a nivel estatal como individual.