El estrés que genera la intensidad de un partido de fútbol puede afectar la salud cardiovascular. El cerebro, ante la situación de estrés, libera adrenalina y cortisol, sustancias que aumentan la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Esto puede ser peligroso para personas con antecedentes cardíacos.
Para mitigar estos efectos, se recomienda descargar la tensión gritando o moviéndose. También es importante comer liviano antes de ver el partido, ya que la sangre se dirige al intestino al digerir grandes cantidades de comida, lo que puede afectar al corazón. Evitar comer en exceso es clave.
En cuanto a la medicación, se aconseja tomarla antes del partido si este se juega por la noche, para asegurar su efecto. Respecto al consumo de alcohol, se recomienda moderación, ya que puede aumentar la frecuencia cardíaca. El mate, si bien es una bebida social, también tiene un efecto excitante.
Fumar durante el partido también es desaconsejable. Finalmente, se menciona un estudio que demostró un aumento de ingresos coronarios los domingos y lunes posteriores a partidos de fútbol, lo que subraya la importancia de cuidar la salud durante estos eventos.