El debate se centró en cómo la era digital y las redes sociales han transformado las relaciones interpersonales, contrastando con las experiencias de la "vieja escuela". Se destacó la facilidad actual para conocer gente a través de plataformas como Instagram, que ofrecen un "supermercado 24/7 de hombres y mujeres".
Sin embargo, se argumentó que esta abundancia de opciones puede ser perjudicial para el ser humano, generando una constante búsqueda de la pareja ideal y una falta de compromiso. Se mencionó un libro de un filósofo español que aborda cómo la exposición a lo "mejor de la vida" de otros en redes sociales crea expectativas poco realistas y dificulta el establecimiento de vínculos duraderos.
Los participantes recordaron la época anterior al celular, donde la interacción cara a cara y el esfuerzo para conseguir un número de teléfono fijo implicaban un mayor compromiso y formaban la personalidad de manera diferente. Se concluyó que, si bien las herramientas digitales tienen sus ventajas, su uso excesivo puede complicar la formación de relaciones significativas.