Se informa sobre la creciente tendencia de países como Reino Unido y Australia a implementar restricciones para menores de 16 años en el uso de redes sociales.
Se plantea la preocupación sobre la dificultad de hacer cumplir estas normativas, dado que muchos niños obtienen su primer teléfono a temprana edad y a menudo mienten sobre su edad para acceder a las plataformas, superando la barrera legal de los 13 años.
La verificación de la edad se presenta como un desafío tecnológico y logístico significativo para las empresas y los gobiernos.