Valentina se acerca a la joyería para tasar algunas piezas de oro y alhajas familiares con el objetivo de mudarse y abrir su consultorio de psicología. Le muestran un dije de oro blanco y amarillo con brillantes, un anillo antiguo con perla de cultivo y brillantes, y un prendedor de oro blanco con brillantes y perlas.
El tasador evalúa las piezas y ofrece 2.900.000 pesos por las tres. Valentina acepta la oferta y prefiere recibir el pago por transferencia bancaria. Florencia, la empleada, le proporciona sus datos de contacto personal para cualquier eventualidad.