En Salas Griva, Letonia, Janice Grumens y su prometida Cirila salen al mar para pescar. La tripulación se dirige hacia una red mientras el sol se pone, creando un ambiente de romanticismo marinero.
Janice, sin embargo, está preocupada por la presencia de focas grises que han aparecido muertas en sus redes. Estas focas, cuyo regreso es un éxito de conservación, entran en las redes de pesca a través de aberturas lo suficientemente grandes, atraídas por peces como el salmón o la lucioperca. Si no logran salir, mueren atrapadas.
El conflicto entre la conservación de las focas y la pesca se ha convertido en un problema en el Báltico, afectando la vida de los pescadores como Janice.